Lo mejor está por llegar

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Jesús Botello es un entrenador, escritor y analista deportivo destacado, conocido por sus publicaciones en el ámbito del fútbol, especialmente en temas de análisis táctico, scouting y liderazgo. Sus obras son valoradas por su profundidad, claridad y aplicabilidad práctica, siendo utilizadas tanto por profesionales del deporte como por aficionados interesados en una comprensión más profunda del juego. Ha realizado contribuciones significativas al análisis táctico, scouting y liderazgo en el fútbol a través de sus libros y artículos. Su capacidad para desglosar y explicar conceptos complejos de manera accesible y práctica ha hecho de sus obras recursos imprescindibles para profesionales y aficionados del fútbol. Su impacto en la educación y formación de entrenadores, scouts y líderes continúa siendo profundo y duradero. Jesús Botello ha popularizado el término "Caos Organizado" en el ámbito del fútbol. Este concepto se refiere a una estrategia táctica en la que un equipo aparenta desorden, pero en realidad sigue un plan meticulosamente elaborado para desorientar al oponente y aprovechar los espacios y oportunidades de manera efectiva.

miércoles, 27 de mayo de 2009

UNO O DOS NUMEROS 1

CAPDEVILA Y ARBELOA ANALIZAN A MESSI Y CRISTIANO

'Si les miras a los ojos, sabes qué va a pasar'

  • Arbeloa: 'Necesitas tener el día de tu vida y que ellos no estén en su mejor nivel'
  • Capdevila: 'Hay que estar concentrados los 90 minutos. Un descuido y te la lían'
  • 'Yo he marcado muchos goles de falta y no he hecho esas cosas'
Ronaldo y Messi, los protagonistas de la final. (Fotos: AFP)
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Ronaldo y Messi, los protagonistas de la final. (Fotos: AFP)

EDUARDO J. CASTELAO

MADRID.- La noche del 21 de febrero de 2007 Álvaro Arbeloa debutó en Liga de Campeones con el Liverpool. Había llegado un mes antes desde La Coruña, y antes de poder encontrar casa se fue con el equipo a Vale do Lobo, un espectacular resort en el Algarve portugués. Allí, al margen de alucinar con la juerga de algunos de sus compañeros –que terminó en una pelea entre Bellamy y Riise–, se encontró con un encargo: 'Vas a jugar en Barcelona. Y vas a jugar de lateral izquierdo', le dijo Benítez días antes de la eliminatoria de Champions que enfrentó a los dos equipos y que ganaron los ingleses.

Fueron media docena de sesiones en el anonimato luso, centenares de repeticiones del mismo ejercicio. Algún compañero lo encaraba y tiraba la diagonal hacia dentro, igual que suele hacer Messi, una y otra vez. Una y otra vez. Y otra. Y otra más. "Aquel día salió bien", recuerda hoy el protagonista, uno de los pocos laterales que se ha enfrentado, con éxito, a las dos estrellas que alumbran el cielo de Roma y que se miden en la final de la Liga de Campeones. "Pero vamos, que necesitas tener el día de tu vida y que ellos no estén en su mejor nivel".

A Joan Capdevila, jugador del Villarreal, internacional como Arbeloa, se le escapa una carcajada a las primeras de cambio. "Intenté parar yo solo, sin ayuda de nadie, a Cristiano Ronaldo en el partido de El Madrigal y no sólo me expulsaron sino que además me cayeron dos partidos de sanción". Habla el catalán del 25 de noviembre del año pasado, en el partido de la quinta jornada de la fase previa. Empate a cero, igual que siempre entre Manchester y Villarreal. A falta de 10 minutos para el 90, una entrada lo mandó a la ducha con roja directa. Retirada la anécdota, opina lo mismo que su compañero de selección: "Hay que estar concentrados los 90 minutos. Un descuido y te la lían", advierte.

"Si les miras a los ojos antes de empezar el partido, sabes qué va a pasar", insiste el lateral zurdo, que empieza a entrar en materia. "Cristiano y Messi tienen mucha velocidad, pero con una diferencia sustancial. El primero la tiene en jugada, nunca con la pelota, y el segundo es siempre con el balón en los pies". Y recuerda Capdevila el gol que le marcó Ronaldo al Arsenal en la vuelta de las semifinales. Un sprint puro y duro de 70 metros, sin balón, que termina con un remate. "Ésa es la diferencia fundamental", coincide Arbeloa, "porque Cristiano aparece mucho más sin balón, por sorpresa, es una cuestión de potencia". ¿Entonces? "Pues igual que para parar a Messi es importante recibir la ayuda de tu mediocentro y del central que juegue por tu lado, en el caso de Cristiano hay que estar muy atento y hablarse mucho con los compañeros. Si juegas en zona, la comunicación es fundamental", insiste el lateral del Liverpool.

Esa diferencia, la movilidad sin balón, hace que las preferencias en el marcaje se bifurquen. "Yo prefiero fijar a alguien como Messi, con todo lo complicado que es", cuenta el madrileño, al que le restan dos años de contrato en Liverpool y al que no se ve con muchas ganas de volver a España. "Si logras que reciba de espaldas y tienes los reflejos para aguantar el primer amague, pierde un poco. Pero insisto, esto es muy fácil decirlo y muy difícil hacerlo".

'Lleva el balón imantado. Esa es la diferencia'

Difícil porque, con el balón en los pies, no hay nadie como el argentino, en ese aspecto muy superior a su único rival por el Balón de Oro. "Messi es capaz de recorrer el campo entero con el balón pegado al pie y es imposible quitárselo porque lo lleva imantado. Ésa es la diferencia, insisto, entre uno y otro. Uno con balón, y otro sin él", afirma Capdevila.

El lateral zurdo habla también de un "sistema defensivo perfecto" para detener a cualquiera de los dos. Coincide con Arbeloa en que uno sólo no es capaz de hacer nada "porque puedes estar 89 minutos perfecto, pero como te enganchen en una te quedas con cara de tonto". Pero hay más diferencias, como apunta otro de los hombres que se ha enfrentado a los dos futbolistas. Carlos Cuéllar, el defensa del Aston Villa, pendiente de Cristiano este año en la Premier y que en 2007 se midió a Messi en la ronda previa, allá por el mes de noviembre, cuando todavía ejercía de central en el Glasgow Rangers. "En el físico Ronaldo es impresionante, tiene mucha más presencia que Messi, más remate de cabeza", explica, vía por donde también transita un tipo, Touré, que tiene para su compañero, Messi, los mejores elogios, pero que guarda alguno para el portugués: "Ronaldo tiene un disparo muy fuerte, sabe ir bien de cabeza...". Todos hablan del sentido colectivo de la defensa, de la inspiración y, claro, de la suerte. "Ante esa cantidad de talento todo lo que puedas pensar a priori se te va al carajo en un segundo", insiste Arbeloa, que con aquel marcaje en el Camp Nou generó algo así como el Método Arbeloa, consistente en utilizar a un jugador diestro en el lateral izquierdo para frenar las diagonales de Messi.

Y luego está el cambio de ritmo. La potencia de Cristiano se debe a un físico mucho más evolucionado que el de Messi, que sin embargo guarda, a cambio, un centro de gravedad difícil de sujetar. "Cuando te arranca en seco te quieres morir", habla ahora Capdevila, a quien el último Balón de Oro le deja otras reflexiones. "Las posturas que pone Cristiano cuando va a lanzar faltas... Son poses que están bien de cara al espectáculo, pero son prescindibles. Yo he marcado muchos goles de falta y no he hecho esas cosas", avanza en una reflexión que trasciende al propio terreno de juego.

"Messi es más humano, más humilde. Los dos tienen velocidad, regate, clase y gol, pero uno [Messi] es más humilde que el otro [Cristiano], y Messi es más regular y más completo, bajo mi punto de vista", cierra Capdevila. Arbeloa asiente sin ser tan expresivo: "El problema del Barcelona en la final puede ser que no tiene a los laterales titulares".

martes, 19 de mayo de 2009

Un estilo de entrenador

Así es el método Wenger

Por ÁLVARO OLMEDO 18/05/09 - 15:14.

Arsène Wenger posa con los dos títulos que consiguió en su segundo año en el Arsenal.

Arsène Wenger posa con los dos títulos que consiguió en su segundo año en el Arsenal.

ARCHIVO MARCA

Arsène Wenger (Estrasburgo, 22/10/1949) es el hombre elegido por Florentino Pérez para ser el entrenador del Real Madrid si regresa a la presidencia del club blanco.

Licenciado en Económicas por la Universidad de Estrasburgo, Doctor honorario por la Universidad de Hertfordshire y tan reservado para él como admirado por los demás, su forma de entender un equipo de fútbol ha servido de guía para una generación de entrenadores que siempre han manifestado su devoción al "secreto Wenger". ¿Pero qué cambiaría en el Madrid con la llegada del actual técnico del Arsenal?

PROYECTO A LARGO PLAZO
Es la principal duda de Wenger. Ya son 13 las temporadas que el técnico francés lleva al frente del Arsenal, donde "sólo" ha conseguido ganar tres Premier League, cuatro FA Cup y cuatro Community Shield (el último de ellos en 2005). En el apartado continental, nunca ha alzado título alguno. ¿Cuánta paciencia tendría la afición blanca si el proyecto no funciona a corto plazo?

PLENO MANDO
En el Arsenal, Wenger ha conseguido tener plenos poderes en el apartado de fichajes y renovaciones, al estilo de Ferguson en Manchester. Sólo los grandes clubes de la Premier gozan de una estabilidad que en la cabeza del técnico francés no está hipotecada a los resultados. El entrenador, por supuesto, está por encima de los jugadores.

Wenger mandó repetir un encuentro en 1999 por no devolver el balón al rival.

HONESTIDAD Y SEÑORÍO
Wenger no quiere acortar el camino para llegar al éxito. Rechaza el llamado "otro fútbol" y mantiene que sólo con esfuerzo e ilusión se conseguirán resultados. ¿Una prueba? En 1999, Wenger mandó repetir el encuentro de FA Cup ante el Sheffield United después de que Overmars anotase el tanto de la victoria sin haber devuelto el balón al rival.

HORARIO DE TRABAJO
Si el Madrid aplica la idea de Wenger, probablemente se acabe el chollo de muchos futbolistas. Al estilo de la mayoría de clubes ingleses, los jugadores del Arsenal pasan buena parte del día en la ciudad deportiva del club. Allí se entrenan mañana y tarde, desayunan y comen juntos la dieta planificada y, en definitiva, conviven diariamente como si fuese su segunda casa.

"Arsène knows", responden los 'gunners' si alguien duda de una decisión suya.

COMPROMISO Y DIÁLOGO
Pese a la imagen sobria y cerrada que suscita, Wenger apuesta por el diálogo y la formación como camino a seguir para plasmar su idea en el terreno de juego. "Arsène knows" ("Arsène sabe"), es la respuesta de muchos 'gunners' cuando alguien duda de una decisión del francés. Con diálogo y mano izquierda ha conseguido que muchos de sus futbolistas piensen lo mismo.

SACRIFICIO COLECTIVO
Si por algo destaca el juego del Arsenal impulsado por Wenger es el juego colectivo. Todos se ayudan a todos bajo dos premisas: conservar el balón cuando lo tiene un compañero y robarlo cuando lo tiene el rival. Desmarques y apoyos constantes y sacrificio para recuperar la posesión cuanto antes. "Especulación", estén seguros, no será la primera palabra del castellano que aprenda, pero los futbolistas que no trabajen en beneficio del grupo lo pasarán mal con Arséne.

EDUCACIÓN Y PROYECCIÓN
La lista de jugadores que han crecido de una u otra forma al lado de Arsène Wenger es interminable: Adams, Henry, Cesc, Pires, Almunia, Clichy... No tienen por qué ser necesariamente unos veinteañeros para mejorar al lado de Wenger, pero sí reunir inexorablemente una condición: que Arsène vea proyección en ese futbolista.

OJEADORES POR TODO EL MUNDO
Es curioso que en un equipo con una media de edad tan joven haya habido partidos en los que el Arsenal ha jugado sin futbolistas ingleses. La apuesta decidida de Wenger por los futbolistas jóvenes no es necesariamente una apuesta por los jugadores formados desde pequeños en la cantera del club.